Test de Turing
El test de Turing es una prueba propuesta en 1950 por el matemático Alan Turing para abordar la pregunta de si una máquina puede «pensar». En su versión clásica, una persona mantiene una conversación por escrito con dos interlocutores ocultos —uno humano y otro una máquina— y debe adivinar cuál es cuál; si no consigue distinguirlos de forma fiable, se dice que la máquina supera la prueba. La idea clave es que juzga el comportamiento observable, no lo que ocurre por dentro: mide si la máquina parece inteligente, no si de verdad entiende. Por eso ha recibido críticas famosas, como el experimento mental de la «habitación china» de John Searle. Con la llegada de los chatbots Un chatbot es un programa con el que conversas por texto o voz. Los modernos usan IA para entender y responder en lenguaje natural. Más en el glosario → modernos basados en grandes modelos de lenguaje Un LLM es un modelo de IA entrenado con enormes cantidades de texto para entender y generar lenguaje. Es el motor de asistentes como ChatGPT. Más en el glosario → , que a menudo resultan indistinguibles de una persona en una charla breve, el test ha vuelto al centro del debate, y muchos expertos lo consideran ya insuficiente como medida real de inteligencia.