Sesgo de la IA

El sesgo (bias) de la La inteligencia artificial es la capacidad de un sistema informático de realizar tareas que asociamos a la inteligencia humana, como entender lenguaje, reconocer imágenes o tomar decisiones. Más en el glosario → aparece cuando un sistema genera resultados sistemáticamente injustos, desequilibrados o discriminatorios hacia ciertos grupos de personas. La causa suele estar en los Los datos de entrenamiento son los ejemplos con los que aprende un modelo de IA. Su cantidad y calidad determinan lo bueno —y lo sesgado— que será. Más en el glosario → : si reflejan prejuicios históricos, están incompletos o sobrerrepresentan a un colectivo, el modelo aprende y reproduce esas distorsiones. Se han documentado casos en selección de personal, concesión de créditos o reconocimiento facial que funcionaban peor con determinados grupos. El problema es delicado porque la IA transmite una apariencia de objetividad ("lo dice el algoritmo") que puede ocultar el sesgo. Reducirlo exige datos más representativos, pruebas específicas de equidad y supervisión humana. Es una de las cuestiones éticas centrales al usar IA en decisiones que afectan a personas.