SSO (inicio de sesión único)

El SSO (Single Sign-On, o inicio de sesión único) es un método de autenticación que permite acceder a varias aplicaciones o servicios distintos con un único inicio de sesión, sin tener que identificarse de nuevo en cada uno. El ejemplo más conocido es usar tu cuenta de Google o Microsoft para entrar en multitud de sitios de terceros. Para el usuario significa comodidad y menos contraseñas que recordar; para las empresas, un control de acceso centralizado más fácil de gestionar y auditar. Su punto débil es que esa cuenta única se convierte en una llave maestra: si cae en malas manos, abre muchas puertas a la vez, por lo que conviene protegerla con una contraseña fuerte y verificación en dos pasos. A menudo se apoya en protocolos como OAuth es un estándar que permite a una aplicación acceder a tus datos en otro servicio sin darle tu contraseña: le concedes un permiso limitado mediante un token. Más en el glosario → o SAML para funcionar de forma segura.